Brindis de fin de año y homenaje al Ing. Antonio Quijano

En el Departamento de Electrotecnia se realizó hoy un brindis de fin de año y un emotivo homenaje al Ing. Antonio Adrián Quijano, recientemente fallecido, con la colocación de una placa conmemorativa en su memoria en el Aula 32.

En el acto estuvieron presentes autoridades de la Facultad de Ingeniería y del Departamento de Electrotecnia, además de docentes, no docentes, alumnos y familiares del profesor.

Miembros del Dto. de Electrotecnia

Al inicio del encuentro, el director ejecutivo del Departamento, el Ing. Pablo Morcelle mencionó las últimas mejoras en el edificio de Electrotecnia, como trabajos de pintura y la incorporación de nuevas computadoras en el Aula Barcala. Y agradeció el apoyo de las autoridades de la Facultad y la labor de docentes y no docentes.

Charla de las autoridades de la facultad

Luego, el Ing. Gerardo Sager expresó unas palabras en homenaje al Ing. Quijano, quien se destacó desde chico por su interés en el campo del conocimiento. Realizó la secundaria en el Colegio Nacional de la UNLP, de donde fue distinguido como mejor bachiller por su gran desempeño. Luego estudió Electromecánica en la Facultad de Ingeniería y realizó la especialización en Telecomunicaciones.


Charla de las autoridades de la facultad

Quijano tuvo un rol fundamental en el Centro de Técnicas Analógico-Digitales (CeTAD), que se inició en 1971, a raíz de que el Departamento de Electrotecnia le encomendó al ingeniero (a su regreso de estudios de perfeccionamiento en Francia), la formación de un centro que iniciase la actividad en áreas ligadas a la Electrónica y la Informática.

“Fue un hito para la Facultad, en el sentido de que, muchos docentes comenzaron a hacer investigación allí. Se formaron muchos profesionales destacados que actualmente se desempeñan en diferentes ámbitos del país y del exterior”


Señaló Sager. Incluso, varios de sus discípulos continúan trabajando en la Unidad Académica. De su extenso currículum se destaca que fue nombrado Profesor Emérito de la UNLP en el año 2000. A lo largo de su trayectoria recibió varias distinciones y premios. Quijano contribuyó al desarrollo de la electrónica en el país, siendo un pionero en el campo de la microelectrónica. Falleció el 14 de octubre pasado.

Placa honorífica al ing. Antonio Quijano en el Aula 32

Desde hoy, su impronta quedó plasmada en una placa en el ingreso al Aula 32, donde dio su última clase, “en reconocimiento a sus 65 años de trayectoria en el Departamento de Electrotecnia”.


Placa honorífica al ing. Antonio Quijano en el Aula 32

Sus hijas, Victoria y Josefina, manifestaron emocionadas el vínculo que unía al prestigioso profesor con el Departamento. “Aún después de jubilado le gustaba venir. Un señor canoso, caminando lento con su portafolio azul. Era feliz porque era su casa. Él amaba la docencia, la formación de recursos humanos y la investigación”, concluyeron.